domingo, 7 de febrero de 2016

HISTORIA DEL LOHAN CHI KUNG II

  
Chan Heung (陳享)

Chan Heung (陳享) era un joven natural de la aldea de King Mui (京梅), en la provincia de Guandung. Empezó a practicar artes marciales a los 7 años con su tío,  Chan Yuen Wu (陳遠護). Chan Heung tenía una habilidad natural para el kung fu y un gran espíritu de superación.
Esto hizo que pronto absorbiese todos los conocimientos que le podía transmitir su tío. Su afán por seguir mejorando su kung fu le llevó a conocer al maestro Lee Yau San (李友山), que se convertiría en su segundo maestro y con quien siguió aprendiendo hasta adquirir todos los conocimientos que podía transmitirle.
Años más tarde, ambos oyeron hablar de un monje solitario que vivía en la montaña  Lau Fu cuyo nombre era Choy Fook (蔡褔). Se decía que éste monje tenía conocimientos de medicina china, y dedujeron que también debía saber kung fu, por lo que decidieron ir en su busca. Al llegar al templo se encontraron con un hombre entrado en años, alto, musculoso y con mirada penetrante. Dijo ser discípulo de Choy Fook, que éste había salido y les invitó a tomar té hasta el regreso del monje. Para prepararlo empezó a cortar leña con sus propias manos, lo que llamó poderosamente la atención de Chan Heung y su maestro Lee Yau San. Este último interpretó este hecho como una señal a la que debían responder y decidió actuar pateando un moledor que había cerca lanzándolo al suelo. Sorprendido, el viejo se acercó al moledor, cortó una esquina y la pulverizó con sus manos, tirando el polvo resultante delante de Lee Yau Shan. Al  mismo tiempo les anunció que en realidad él era Choy Fook, y el polvo era un recordatorio para los visitantes que se comportaban de una manera inapropiada.
Ante este hecho Lee Yau Shan se sintió avergonzado y con mucho respeto, le dio las gracias al monje y se marchó dejando allí a Chan Heung. Ansioso por seguir aumentando sus conocimientos, éste consideró que era una ocasión perfecta para seguir mejorando su Kung fu, con lo que se arrodilló frente al monje y le rogó que le aceptara como discípulo...
(extracto del libro "Lohan Chi kung. Tesoro para la salud")